viernes, 27 de mayo de 2011

Qué preferimos


En múltiples ocasiones nos encontramos con pensamientos contradictorios. Uno de ellos está entre la sumisión y la dominación.
Cabe analizar que cada uno de estos comportamientos tiene su virtud. No nos vamos a centrar en los defectos sino a sacarle partido de las virtudes.
Me gusta imaginar una mujer sumisa de su marido, que cumpla sus fantasias excusandose en su sumisión. Pongamos el ejemplo del marido que le pide a su mujer que salga de fiesta sin ropa interior o muy provocativa y ella, con todo y la vergüenza que pasa acepta su rol de sumisa y cede.
En determinadas ocasiones ella cojerá las riendas y aceptará el papel dominante en la cama.
Po otra parte con sus "amigos" será dominante en todas las facetas, aunque dubitativa a veces. Dominará la situación y será ella la que lleve las riendas, salvo contadas ocasiones en las que su marido le de permiso para actuar de forma sumisa con algún amigo.
Luego la sumisa lo debe ser de verdad y, si acepta el rol, debe acatar las ordenes, no valen excusas tipo "esto no, que se me marca todo".
La dominante ha de cumplir su papel, tiene que coger a la presa y montar su boca con fuerza, cogiendole de la cabeza si es necesario, tirándole del pelo. Haciéndole ver que tiene que estar ahí debajo, lamiendo hasta que ella diga basta.
A reflexionar.....

1 comentario:

  1. Yo lo atrayente de la Dominacion/sumision no es el placer que te obedezcan o el disfrute de la humillacion de la chica, cosas que no me atraen nada... lo unico que me atrae es que al ser ella sumisa haga realidad tu fantasía tal y como tu la imaginas.

    Aghu.

    ResponderEliminar