martes, 28 de julio de 2015

Relato: Un trio con mi novia

Me obsesionaba la idea de verla disfrutar de otra polla pero más que nada que lo hiciera con la mía también.
Ella es muy bonita, pelo negro largo y lacio hasta casi el culo. Se lo deja así largo porque yo se lo pido, ojos marrones achinados, siempre esta tostada, ya sea porque toma sol o porque va a cama solar, unos pechos hermosos, los corpiños de 95 le quedan chicos, un lindo culo, usa también por mi unos preciosos tangas. Es una chica muy sensual que vive calentando a los hombres, le fascina el hecho de provocar, pero creo que lo mejor que tiene es su cara, tiene una mezcla de ángel en sus rasgos y de puta en celo, es hermosísima.



Después de días de meditar la mejor opción me incline en tenderle una trampa, sabía la clase de hombres que le gustaban y empecé mi búsqueda, no quería que fuese un conocido, para evitar los comentarios, me incline por los avisos de un blog swinger, muy conocido en Madrid, consentidoresreales. Leí avisos de hombres solos y a su vez puse uno yo, el anuncio rezaba: Buscamos hombres solos con lugar en Cap. Fed., hasta 35 años ellos deben ser guapos con buen cuerpo, tipo stripers, con paciencia, ya que somos nuevos, enviar contacto con foto. Desde luego recibí mil de mails, para sintetizar, me interesaron varios pero elegí uno que me parecía el más adecuado, era un flaco de Bilbao. La era que se hiciera pasar por un compañero mío de la facultad. Nos reunimos tres veces le conté mi plan, le mostré fotos de mi novia y se mostró muy entusiasmado, lo bueno que después de coordinar todo lo hice esperar un mes para ver si era un desesperado o no.
Diego es un hombre de un buen nivel económico, el padre le había regalado el departamento, de 27 años, pelo negro, tez blanca y con un buen cuerpo, lo trabajaba en el gym todos los días, con alguna experiencia en tríos, según él.
Fui a su departamento para conocerlo y al mes justo se dio todo, fue un viernes por la tarde noche, le dije a Julia que iríamos a cenar a fuera. Que se vistiera como para la ocasión y como a mi me gustaba, se puso una mini color blanco, un tanga blanca muy pequeña, unos zapatos negros de tacón, el pelo planchado y pintada muy sencilla, lo justo. La pase a buscar cuando la vi venir me puse a mil imaginándome el final de la velada. Se subió al coche y comenzábamos a hablar de cualquier cosa, en eso le digo que como era temprano si me acompañaba a la casa de un compañero de la facultad a buscar unos apuntes, que nos quedaba de paso, me contesto que no había problema.



Llegamos y le dijo:

yo- ¿Bajas conmigo?
julia- no, te espero aquí.
y- ven que te presento a Diego, son dos minutos
Ella accedió tocamos timbre, nos abrió y subimos al 5 C.
y- Que haces Diego!!
d- Hola Javi
y- Ella es Julia, mi novia
d- Como estas? Un placer.
j- Hola, igualmente
d- ¿Dónde vais?
y- A cenar, disculpa que te moleste pero pasaba a buscar los apuntes que te había dejado la semana pasada.
d- Aaaahh, si, sentaos. Te los busco, ¿quereis tomar algo? ¿Una cerveza?
y-Vale.
Tomamos más de una, hablamos de todo un poco y parecía que ellos se llevaban bien. Diego era el tipo de hombre que le gusta a Julia pero no quería apurar nada. Diego estaba en la cocina preparando algo para picar, le pregunto si necesitaba ayuda y me dice que si, voy y le digo:
y- Ahora voy a comprar unas cervezas más y te dejo espacio.
d- La verdad que es mucho más guapa personalmente que en foto.
y- Y no sabes lo que es en la cama.
d- Para que ya estoy a full
y- Tranqui, que se puede ir todo a la mierda
d- OK
Le digo a Julia que iba a comprar algo para tomar y ella me dice medio de mala gana que se nos hacía tarde, no le doy bola y bajo igual. Lo que ellos hablaron lo se porque me lo contó Diego.
Él vuelve al salón y se pone a hablar con ella.
d- ¿Así que trabajas de publicista? Mi novia también
j- Si hoy pedí el día porque íbamos a comer con Javi, pero si sigue bebiendo...
d- Tranquila, le digo que las cervezas las tomamos otro día, así os podeis ir rápido
j- Gracias te debo una
d- OK, ya me lo cobraré… y como me lo puedes pagar?
j- No se, jaja.
d- OK, con un beso
Se acerca y lo besó en la mejilla
d- La verdad que Javi tiene una suerte bárbara con tener una mujer como tú.
j- Bueno gracias
d- Ojalá yo me pudiera acostar con una mujer así. La mía no me hace caso.
j- No te creo si eres muy guapo.
d- Gracias, ¿en serio?  ¿te acostarías con un flaco como yo?
j- Si, si no estuviera con Javi
d- No claro
En eso entro yo, y chicos que tal? Julia se quiere ir, me dice Diego
j- Ok tomamos estas dos mas y nos vamos?



Seguimos hablando, Julia no es de beber mucho y ya estaba contenta, se reía de nada. En eso Diego pone un CD de un grupo de rock argen, Los Ratones Paranoicos, a recomendación mía. A ella le encanta un tema en especial de este grupo, ‘El rock del gato’ que Julia lo baila muy sensual. La saco a bailar, ella al principio se negó, pero le insistí y bailamos, ella se meneaba muy sexy y yo aprovechaba para apoyarla y tratar de calentarla. Le hago un gesto a Diego para que se ponga a bailar con nosotros. Se acerca yo la atraigo hacia a mi y la empiezo a besar. Ella le daba la espalda a Diego. Él la apoya desde atrás, ella intenta safarse pero yo no la dejo, la hicimos un sándwich y seguimos bailando los tres nos contorneábamos al ritmo. La giro, quedando espaldas de mi y de frente a Diego le acerco la cara a el y se comen la boca, me alejo y los dejo un rato besándose. El espectáculo era único ver a mi mujer con otro hombre. Ella me mira, me extiende su mano, yo me acerco y la besamos juntos, le sacamos la mini y la blusa, dejándola casi en bolas. Sólo con su tanga blanco. La llevamos a la cama, hasta ese momento nunca había visto la polla de Diego. Se desnuda y era muy grande. Más que larga era muy gruesa, debía tener 23 cm. muy ancha, mientras ella la saboreaba yo le pegaba una terrible chupada de coño. En eso Diego me aparta y se la mete, la cara y el suspiro que dio fue terrible. Los vuelvo a dejar solos para contemplar como mi mujer gozaba con otra polla. Ella me miraba. Diego la pone a cuatro patas y le empieza a chupar el culo, mientras Julia me chupaba la polla. No aguanté más y le acabé en la boca. Él se la quiere meter por el culo pero ella no lo deja y le ofrece el coño. Así terminamos follando toda la noche. En realidad la mayor parte del tiempo fue entre ellos.
Ya se sabe, la novedad.

miércoles, 22 de julio de 2015

Libro Cornudo capítulo 1

Este libro trata de recopilar historias, frases, anécdotas de temática cuckold. Esto surge a raíz de ver a lo largo de los años muchas cosas interesantes y no saber bien cómo ordenarlas.





Aporte
Recuerdo que una noche de cena y copas mi marido me propuso que no le importaría hacer un trio conmigo y otro hombre. Yo me quede helada sin respuesta hasta que reaccione enfadándome muchísimo con el pensaba y le decía: "tu estas loco estas borracho o que te pasa o es que ya no me quieres"...y cosas mucho mas duras le dije. Esa noche ni le deje dormir conmigo de enfado que tenia con el. Él astutamente dejo pasar un tiempo sin referirse mas a lo que se había atrevido a proponerme y cambio la táctica... Comenzó a hacerme regalos por cualquier motivo, ropa sexy, lencería o bikinis muy atrevidos y cuando algún hombre se fijaba en mi él hacía que yo me diese cuenta de ello (reconozco que eso me comenzó a gustar). Y cuando estábamos en la cama y me veía excitada, a veces me susurraba lo caliente que se había puesto al ver que otro se fijaba en mi y yo sin quererlo mi mente se acordaba de la imagen del hombre que se había fijado en mi (era como si mi excitación me jugase malas pasadas y pusiera la cara del otro hombre en mi mente y acabase pensando que era ése el que me lo hacía (me follaba)). Y la verdad es que esas veces (espero que no os importe que use lenguaje mas directo) me corría como una loca y follaba con mi marido como nunca... Poco a poco hasta fui yo quien se lo recordaba mientras el me follaba, un día mi marido me regalo un consolador y mientras le mamaba él me penetraba con él, eso me hacia pensar en que parecía que estaba con dos hombres en la cama. Curiosamente ya ni pensaba que estaba con mi marido y con otro si no con dos hombres que ninguno era él (eso me dio un poco de miedo y durante un tiempo deje apartado esos juegos y más apartado el consolador). Pero la excitación me pudo lo reconozco y volvimos a jugar con el consolador, el muy puñetero de mi marido un día me dijo que le pusiera nombre al juguete (lo hice le llamé Sergio por un noviete que tuve que estaba muy bien dotado) y me dijo que quería que aunque él no estuviese yo jugase con el consolador siempre que yo desease... algunas veces me llamaba y me calentaba. Acababa dándome placer yo misma con Sergio (mi juguete) y cuando mi marido llegaba a casa me decía: "hoy me has puesto los cuernos con Sergio y eso me excita muchísimo" la primera vez reconozco que me avergoncé y me excite a la vez, después ese juego de cuernos con mi juguete Sergio eran cada vez más intensos... Y así hasta que un día fui yo quien saco muy seriamente el tema después de que mi marido me follase muy duro con Sergio y que me hiciese correrme muchísimas veces... Mi marido me reconoció que no es que quisiera hacer un trio si no que deseaba que le pusiera los cuernos con todos los que quisiera y las veces que quisiera. Eso me dio mucho miedo otra vez y aparte la idea de mi mente (bueno eso pensé yo) pero a veces me excitaba la idea que me había propuesto mi marido. Hasta que un día sin que mi marido pensase que fuese ha hacerlo, es más él ya pensaba que nunca conseguiría que yo lo hiciese con otro me lancé. Por que me lancé? pues fue cuando pensé que mi marido estaba preparado mentalmente para ello, porque una cosa es la fantasía y otra bien distinta la realidad y el titulo de cornudo como yo le digo a él es para toda la vida... y ahora puedo decir que llevamos 4 años yo corneándolo y él siendo mi marido cornudo y sumiso y
reconozco que me encanta que estoy mas feliz que nunca y que si antes lo quería ahora lo quiero más, no imagino la vida sin él. aja joer estoy flipando! 

 



Frase de ella
Me cuesta creerlo a veces pero joer... hay que ver lo que os gusta a algunos (incluido mi novio) que os pongamos los tochos bien puestos.

 
 


Reflexión de ella
Tienes razón fui muy tonta al principio, pero como no me va a gustar hacer todo lo que me de la gana con los hombres que quiera y mi cornudo aprobando todo y deseando que lo haga mas cornudo cada vez.

 
 


Respuesta
Ésa es la manera de verlo. A fin de cuentas haces lo que te da la gana y todo lo que decides, él lo aprueba. Pero no creas que todas actúan así, o al menos no en todo momento. Muchas tienen de vez en cuando, llamémosle remordimientos, motivados probablemente por la educación recibida, el tener que hacer esto a espaldas de su familia y amigos, etc. y entran en períodos de bajón, culpando directa o indirectamente al cornudo por haberlas metido en esto y ocasionando por ello períodos de mal rollo en la pareja.

 
 

Reflexión de él 
Es que cada pareja es un mundo y es evidente que la comunicación y la forma de compartir cuando ella entra en la seducción de su nuevo amante es distinta. La mía por ejemplo me hace participe de todos los detalles y me pide consejo ya desde que éramos novios. Dice que le gusta que participe de forma indirecta y yo sencillamente me siento mas complaciente y cornudo por ello. La animo y siempre que puede, me presenta a mi potencial corneador sin que este sepa realmente de que va el tema. Pero me encanta estrechar su mano y saber que es el elegido. 

 
 


Respuesta
De eso se trata, de que el supuesto corneador no sepa nada cuando te lo presenta. De que participes eligiendo la ropa, el lugar, etc. En mi caso me gusta mucho que me mande mensajes con el móvil informándome, alguna fotito. 

 
 


Vida social
Esta bien la idea, pero es mejor desde mi punto de vista que sea ella la que a través de la vida social y la interrelación con compañeros de trabajo, de gimnasio, etc.. elija quien es su ideal. Porque hay que dejar que fluya la química de la atracción.
La mía por ejemplo cuando le gusta un chico del gimnasio, se pasa toda la noche hablando de él y comentamos cosas. Esto me hace sentir bien. Por cierto aconsejo por razones obvias que animéis a vuestras mujeres a ir al gimnasio, entre las ropa ceñida, las demostraciones posturales y tíos cachas se crea un cierto ambiente caliente que para que.


 
 
Respuesta
Lo de fantasear con el chico del trabajo, gimnasio... está muy bien, pero no resulta tan sencillo cerrar una cita en estos sitios porque nadie supone de entrada que una mujer casada está buscando rabos. Cierto que hay tipos que disparan a todo lo que se mueve y tenga tetas, pero éstos muchas veces no responden a lo que la mujer va buscando (babosillos y especímenes similares) e incluso algunos, si ella se muestra receptiva, seguro que se arrugan antes de concertar cita. 

 
 


Rol
Las mujeres que comparten este rol con sus parejas, porque les gusta y lo comparten con ellos , generalmente lo hacen por un vinculo especial de complicidad que tienen con sus maridos y que es necesario para ellas. Es un juego que disfrutan los dos, cada cual desde su rol. Si una mujer se busca sola los tios , sin involucrar a su marido, mi opinión sin que nadie se ofenda es que en su relación algo falla. 

 
 


Reflexión de él
Por eso a veces, solo queda como una casada más que es infiel al no decir nada de nuestra conexión . Y otras veces las que más me satisface es cuando se lo dice y el corneador es consciente de ello. Al menos a mi me pone mucho mas esa situación evidentemente. Sea el caso del farmacéutico con el que hablo directamente sin ocultar nada de ella y con el que hemos compartido buenos momentos presenciales de sexo los tres (yo de mirón claro) Ella me cuenta de las amigas casadas que conocemos por ámbito de apartamentos en la urbanización y trabajo, vecinas, vamos amigas comunes en general que han puesto los cuernos a sus ignorantes maridos y me asombro la mayoría de veces por tener una imagen de ese matrimonio distinto a las confesiones privadas que se hacen entre ellas. 

 
 


Reflexión de él
Dado el tipo de relación que tenemos, no hay tabúes en nuestras conversaciones. Le cuento a mi mujer lo que pienso de vecinas, compañeras de trabajo, amigas y lo que sea. Ella hace lo propio, aunque no tanto como yo. Solo suele comentar cuando ve un tío que realmente le atrae y le gustaría probar con él. Charlamos y comentamos si fulanita parece que podría ser zorrita porque dijo esto o aquello o si menganita va vestida provocativa... en fin, que nos lo pasamos bien clasificando a nuestro entorno y morboseando con la idea de meter a alguno o alguna en nuestros juegos. Pero lo que dices: del dicho al hecho...
Es verdad que hay tíos que se lanzan y aunque llevan algún revés, consiguen buenas capturas, pero la mayoría no es así. A menos que una mujer muestre signos inequívocos de querer algo más que una pequeña charla, ven arriesgado dar el paso y quedar en evidencia. Incluso a veces esperan a que los signos sean tan evidentes, que la susodicha tira antes la toalla y se frustra el intento. 

 
 


Reflexión de él
Desde hace tiempo se me pasa por la cabeza que en mi día a día, en mi entorno, seguro que he coincidido, sin saberlo, con gente de por aquí, especialmente parejas. Puede que sean vecinos míos, puede que formen parte de mi entorno laboral y me haya cruzado con ellos de vez en cuando.... Esto tiene su morbo Por hablar de algo concreto, el próximo finde tendré una boda en mi ciudad, una bonita ciudad del sureste. Allí habrá parejas, no sé cuántas, pero creo que las suficientes como para pensar que alguna de ellas pueda pertenecer a este ilustre sitio Me da morbo pensar en esa posibilidad. Ver a esas mujeres, guapas y arregladas para la ocasión, cogidas del brazo de su marido, saludando y conversando con los demás invitados, y pensar que alguna de ellas, tras esa imágen de esposa ejemplar, esconde una tremenda zorra que ha recibido en su entrepierna a innumerables machos. Y ese marido, de traje y corbata, sonriente, que puede ser un gran cornudo. Es habitual en estas situaciones ver a la mujer acercarse y decirle algo al oído a su marido. Normalmente son cosas, digamos, habituales. Pero por qué no pensar que puede estar hablándole de un invitado que le pone y al que le gustaría follarse, y que en ese momento sus bragas están empapadas debajo del vestido de fiesta, y que el marido ya está manchando sus calzoncillos una vez más al contemplar la posibilidad de que su santa esposa aumente su cornamenta ese mismo día. Y el resto de los invitados ajenos a la situación. En fin, puede que hoy me haya levantado especialmente caliente, pero esto es lo que se pasa por la cabeza ahora. Espero que vosotros, y vosotras, contéis vuestras perversiones sobre este tema. 

 
 

Reflexión de él
Refiriéndonos a cualquier pareja o matrimonio de fuera del ambiente liberal la cosa se resume en esto: Un casado puede estar muy enamorado de su mujer que si se le pone otra a tiro es difícil que no caiga. Los hombres van al físico como estimulo principal. En muchas ocasiones da igual que sea lista, tonta o incluso más fea que su mujer: es algo distinto , es otra. Una mujer si está bien con su marido, y el otro chico no le aporta más, es muy difícil que se lie con el aunque el otro esté infinitamente más bueno que su marido. Pueden fantasear, decir que bueno está, pero es difícil que den el paso sino ven en ese otro algo distinto -además del físico- que su marido no le da, por miedo a perder la estabilidad y sobre todo por el qué dirán. En el tema de las relaciones cuckold el escenario cambia totalmente, y precisamente es si el matrimonio está unido cuando ella se lanzará más a probar experiencias pero por el hecho de compartirlo con su marido., sentirse segura con lo que hace y dejarse llevar sin esos miedos que se traen de fábrica. 

 
 


Primer Objetivo
Hola a todos, por fin he conseguido que mi chica me ponga cuernos virtuales (es un paso, jeje) le busque un tío que esta tremendo de cuerpo y polla con el Fin de que ella entrase al trapo ya que ella era reacia a todo esto . Después de quedar un día par vernos por cam a ella le ha encantado y ahora me dice que se lo follaria ,que piensa mucho en su cuerpo y le pone a 1000. 

 
 


Explicación de él
Sí, yo soy otro de los que les atrae la idea de vera a su mujer follando con otro/s. Lo reconozco. Así de simple. Voy a tratar de explicar por qué, no sé si justificarme, por si alguien que no lo entiende es capaz de al menos terminar por aceptarme. Para ello me permito un breve apunte autobiográfico. Siempre fui un joven responsable a quien no le gustaba demasiado salir por ahí. Nunca me emborraché, ni me drogué, ni fumé. Con novia desde los 18, la que ahora es mi mujer, nunca eché de menos esas cosas de juventud que mencionaba antes, salvo quizás el haber tenido más experiencias en el mundo del sexo. Ahora con 40 años, veo que ya no tengo posibilidades de hacer alguna locura, alguna irresponsabilidad después de una vida de todo lo contrario. No, no me voy ahora a dedicar a escalar montañas ni nada parecido ya que hasta una simple noria de feria me parece una aventura digna de Julio Verne. Tampoco me apetece ir a la caza de jovenzuelas pues no doy el perfil. Quizá esta sea la posibilidad que me queda de hacer algo loco, algo prohibido, antes que sea demasiado tarde y además involucrar a mi mujer en ello me parece un gesto hasta generoso por mi parte, nótese la ironía. Que nadie vea el componente de humillación que parece se añade a estos pensamientos. Lo respeto pero no lo comparto porque, cómo me podría humillar una actividad de mi mujer promovida por mí?. La vida ya nos humilla fuera de casa con el trabajo, los políticos, la suegra...lo suficiente como para no buscar en casa nuevas fuentes de humillación. También creo que en el momento en que compartiese a mi mujer, durante ese momento ya fuese una hora, una noche o un día, mi mujer "ya no sería mía", pero después volvería a mi. Por tanto si alguien se tendría que sentir humillado sería "el tercero" y no yo. Aunque en realidad nunca he creído en ese tipo de posesión. Tampoco estoy conforme con la denominación "cornudo" aunque la acepto por simplificar, y más si conlleva una connotación negativa, ya que no deja de ser un juego entre mi mujer y yo que se amplía a un tercero sin la negatividad que llevaría consigo una infidelidad a mis espaldas. En absoluto conforme tampoco con la palabra "puta". Puede que existan mujeres a las que, en algunas situaciones les guste, pero nunca llamaría eso que es sin duda un insulto a mi mujer por puro respeto a ella. Sería absurdo además después de ser yo mismo quien hubiese presionado para ese comportamiento. Quizá la expresión "zorra" me suene más aceptable. ¿Cuál sería el papel de mi mujer?. ¿Con qué palabras lograría convencerla sin que se sintiera una mercancía?. Puesto en su piel quizá el sentirme deseado, atractivo, estar otra vez en el mercado,
puede ser algo que eleve la moral a cualquiera. Por tanto ella sería el centro de esto, la que tendría que obtener el mayor placer, pues el mío se derivaría del obtenido por ella. En ningún caso sería buscar la ley de la compensación: "como te has cepillado a ese, ahora yo tengo el campo libre". Sería cínico decir que lo haría por ella, pero en definitiva ella también sacaría algo de todo esto. Ella sería la protagonista de esto, mi particular "Diosa del porno" aunque fuese por un día y esto es un punto importante, no quisiera que se viera a ella como a un simple objeto masturbatorio para mí y para otros.


Adjunto vínculo pdf

jueves, 16 de julio de 2015

Whatsapp, que gran invento

La siguiente historia pertenece a una pareja en la que la insistencia acaba dando sus frutos.
Imaginad que vuestra mujer tras años de insistencia va entrando en el juego y de vez en cuando os manda alguna que otra foto hacienod el gesto de los cuernos para poneros cachondos pero nunca lo lleva a cabo.
Un dia por la noche tu mujer, que está recibiendo los masajes mensuales con su masajista de siempre os envia esta imagen:



Poco después os envía esta otra:



Ya, siempre poniéndote cachondo. Pasado un buen rato te llega un Whatsapp:

 

Haces zomm en la pantalla y ves un condón tirado en el suelo.
Ya más tranquila después de la ducha, volviendo a casa te envía el último Whatsapp:



Las cosas han cambiado, ella está contenta, a mejor según parece.